n


Después del estudio de diversas opciones y de perfeccionar la negociación con la Universidad, en enero de 1985 una Junta Extraordinaria de Vigilancia aprueba la compra. El nuevo edificio, diseñado por la oficina del arquitecto Max Núñez, fue entregado por la constructora a inicios de 1988, con 6.000 metros cuadrados habilitados para salas de clases y oficinas. Hasta entonces, la Facultad funcionaba en 3.500 metros cuadrados dispersos en tres edificios del Campus San Joaquín, en insuficientes condiciones de comodidad, ventilación y aislamiento térmico y acústico.


De esta manera, y gracias a las donaciones de numerosas empresas y de 529 egresados, se concreta un antiguo sueño de los integrantes de la Fundación. La inversión efectuada en el terreno y edificio de la Facultad supera los tres millones de dólares, convirtiéndose en el activo más importante de la Fundación. En marzo de 1988 la Facultad se traslada al nuevo edificio y, el 24 de junio de ese año, éste es inaugurado en una ceremonia presidida por el Cardenal Arzobispo de Santiago y Gran Canciller de la Universidad, Monseñor Juan Francisco Fresno, y con la participación del rector, Juan de Dios Vial Correa, el decano de la Facultad, Juan Ignacio Varas y el presidente de la Fundación, Matko Koljatic.

En junio de 1987, entretanto, la Fundación es distinguida con el premio ICARE de ese año, categoría Institución, "por su extraordinaria labor en beneficio de la investigación, enseñanza y perfeccionamiento de la administración de empresas en Chile". En noviembre de 1989 la Fundación organiza un multitudinario homenaje a Carmen Tessada por sus treinta años de dedicada e ininterrumpida labor en la Facultad. Ese mismo año un interesante programa de becas se inicia en la Fundación. Gracias a una donación específica se financia una beca para cubrir gastos de vida, transporte y material de estudio para cincuenta alumnos de escasos recursos de la Facultad. A contar de 1991 dicho programa continúa con fondos propios de la Fundación.

En 1990 la Fundación promueve, exitosamente, una campaña para dotar una sala con 25 computadores personales para alumnos de la Facultad, de acuerdo a las necesidades informáticas que se presentaban en ese momento. En 1992 la Fundación instituye un premio anual para distinguir la trayectoria profesional de alguno de los egresados de la Facultad. Este reconocimiento permite destacar frente a la comunidad las características profesionales y humanas de un ingeniero comercial de la UC, y en su nominación participan actualmente el total de los egresados.

1 2 3 4 >>